miércoles, julio 6HOLA OCAMPO!!

Kamasi Washington mostró en vivo lo más emocionante que está sucediendo hoy en el jazz


Un concierto electrizante hizo el saxofonista y compositor Kamasi Washington junto con su banda The Next Step. Una sólida presentación de lo que podríamos definir como lo más emocionante que está sucediendo en el jazz actualmente.

El show en el C Complejo Art Media, de Villa Crespo, demostró también la fuerte conexión que tiene su propuesta con la audiencia. A diferencia de los shows de rock o de pop, los conciertos de jazz a menudo dependen de momentos musicales en lugar de canciones particulares; con Kamasi, no ocurre esto, su público festejó la llegada de cada uno de los temas.

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Por cierto, una audiencia que no estaba compuesta por aficionados al jazz le dio al concierto una química diferente y como viene ocurriendo en sus espectáculos la gente, además de festejar cada uno de los solos de la banda, bailó.

Dos horas de concierto

Kamasi tocó con Dontae Winslow en trompeta, Rickey Washington (su padre) en flauta y saxo soprano, Brandon Coleman en teclados, Miles Mosley en contrabajo, Tony Austin y Ronald Brunner Jr. en baterías y Patrice Quinn en canto.

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Desplegó durante las dos horas de concierto un repertorio con material de cada uno de sus tres álbumes además de sus dos composiciones más recientes, Sun Kissed Child (dedicada a su hija recién nacida) y The Garden Path, además de un tema del tecladista, Mutha Africa.

Con su dashiki color maíz y unos anillos llamativamente enormes, Kamasi es una figura imponente que desprende una energía singular. Su música se dirige hacia adelante, no busca retroceder para recordarnos sus raíces, tal vez porque siente que hay futuro.

Precisamente, el punto más fuerte de su propuesta es su apuesta hacia el futuro que suena a esperanza aunque desprovista de ingenuidad. Su música sueña en grande.

El primer tema

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

“Voy a ser un profeta esta noche”, señaló el saxofonista a modo de apertura y el grupo se lanzó con una avasallante versión de The Garden Path. Los bombos de las dos baterías crearon un empuje que se sentía en el pecho, mientras la melodía intentaba trepar por esa pared sonora.

La primera impresión del público cercano al escenario fue de una impactante sorpresa por el volumen que sacó a la audiencia de ese espacio de confort. No hay teatralidad sino un deseo genuino de crear una interacción con la gente que necesitó un rato para salir de su asombro.

Dontae Winslow en trompeta, junto a Kamasi Washington en su show en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Dontae Winslow en trompeta, junto a Kamasi Washington en su show en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto.

Los solos de trompeta de Winslow, que recuerda en algo el estilo de Miles Davis en sus tiempos de jazz fusión, fraseos cortos, seguidos de una rítmica reiteración y la vitalidad de Kamasi en su fluida improvisación fueron festejados.

Al final del tema, un prudente paso atrás de mucha de la gente demostró los efectos de ese huracán sonoro que desató The Next Step.

Funk interestelar

Street Fighter Mas entreteje un funk empapado de R&B y unos solos, especialmente, el de Cameron desde el moog, con ese clima interestelar que tan bien creaba la Sun Ra Arkestra.

Brandon Coleman en teclados, en el show de Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

Brandon Coleman en teclados, en el show de Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

Luego, Sun Kissed Child, donde se destacó Quinn, una cantante de voz aterciopelada que equilibra tanta furia sobre el escenario y Mosley, un contrabajista de carácter, inspirado, con originales ideas y que jugó como un verdadero pivote entre el set de vientos y la muralla rítmica de las dos baterías que intercambiaban funciones: mientras una se queda apoyando el tema, la restante improvisa y colabora así con el clima de la composición.

Miles Mosley en contrabajo en el concierto de Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

Miles Mosley en contrabajo en el concierto de Kamasi Washington en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

La versión de Hub-Tones, de Freddie Hubbard, es otra muestra de cuánto influye el funk en la música de Kamasi, aunque en este caso sumó una capa de ritmos latinos que parecen producir un impulso adicional en los solistas.

Grandes momentos

La banda en pleno: Kamasi Washington y The Next Step en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

La banda en pleno: Kamasi Washington y The Next Step en Buenos Aires. Foto: Martín Bonetto

Tras su introducción del saxo, que terminó sonando como un mensaje en jeringoso, se abrió el camino para uno de los grandes momentos de la noche: mientras que Winslow, siempre cercano a las ideas de Davis, desarrolló un solo excelente, equilibrado e incisivo, Kamasi respondió con una improvisación inteligente tanto en su forma laberíntica como en la de crear ese poderoso mensaje expresionista.

Otro de los momentos claves, fue Truth, que tuvo como prólogo algunos de los valores que sostiene Kamasi: “Las diferencias no deberían ser toleradas, sino celebradas y Truth es una metáfora sobre la hermosura de las diferencias”.

Los primeros compases quedaron a cargo del contrabajista y a partir de ahí, comenzó a desplegarse una verdadera sábana de sonido con diferentes solos que crearon un clima envolvente donde fluye el funk, el hip hop sobre un manto polirrítmico.

Mutha Africa tiene más de latino que de africano, aun así, mostró la calidad compositiva de Coleman y la creatividad de Rickey Washington en flauta, con un solo influido por el estilo del magistral Sam Rivers y llegará el final con una versión asesina de Fist of Fury (tema central de la película de Bruce Lee) con espacio para varios solos y una energía avasallante.

Quinn canta: “Yo uso las manos/para ayudar al prójimo/ Yo uso las manos/ para hacer lo que puedo/ Y cuando me enfrento con una herida injusta/ entonces cambio mis manos por puños de furia”. Kamasi hizo la salvedad en su momento de que es un llamado a la acción, no a la violencia.

Hubo un bis con el pegadizo Rhythm Changes, tocado con una cadencia de R&B y una forma de celebrar el final con el vigoroso sonido de la música negra como bandera y ese espíritu de unicidad que tiene The Next Step, liderado por Kamasi Washington , un elocuente narrador de lo que se supone podría ser el jazz de este sinuoso siglo XXI.

MFB



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