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Rito de iniciación: la fiscalía pidió indagatorias a 9 oficiales por la muerte del subteniente Chirino | Fondo blanco con el estómago vacío y fideos para que comieran con las manos



Nueve oficiales del Ejército fueron imputados por el homicidio del cadete Matías Ezequiel Chirino, el joven de 22 años que murió luego de las torturas psicofísicas que padeció el 18 de junio durante un ritual de «bienvenida» en la guarnición militar Grupo de Artillería 3 de la localidad correntina de Paso de los Libres. Ayer hubo una marcha de familiares y amigos en la localidad cordobesa de Holmberg para pedir justicia. «Se había preparado estudiando y fue asesinado en una ceremonia de bautismo en condiciones espantosas, haciéndolo beber cantidades enormes de alcohol, obligándolo a tirarse a una pileta helada y a hacer ejercicios», expresó a Página12 el abogado de la familia Chirino, Claudio Orosz. El requerimiento de la fiscalía incluyó el pedido de que los nueve militares sean indagados. A partir de la trascendencia pública del caso, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, prohibió la autorización y realización de festejos y ceremonias de iniciación, así como el consumo de alcohol, en el ámbito de las Fuerzas Armadas.

Chirino murió la madrugada del domingo 19 de junio, luego de haber sido forzado a participar de un rito de «bienvenida» en esa guarnición militar de la localidad fronteriza de Paso de los Libres. La autopsia realizada determinó que el deceso se produjo por broncoaspiración. Su familia, proveniente de Río Cuarto, había solicitado una nueva autopsia a través de su abogado, quien ahora pudo hacer declaraciones tras el levantamiento del secreto de sumario. El papá de Matías, Ezequiel Chirino, había hecho la denuncia ante Gendarmería el domingo 19, pocas horas después de la muerte de su hijo. Esa fuerza la derivó a la  Policía Federal que a su vez la entregó a la justicia federal. 

El padre del joven aspirante a integrar las filas del Ejército recabó los testimonios de dos subtenientes, nuevos ingresantes como Matías, que le contaron que a los tres los obligaron a hacer «fondo blanco» de diferentes bebidas alcohólicas, —vino, champagne, fernet y whisky— con el estómago vacío. Casi pierden el conocimiento pero igual les hicieron hacer una picada y un asado para los oficiales, mientras que a ellos les dieron fideos para que comieran con las manos. Luego los forzaron a hacer ejercicios vivos, tales como cuerpo a tierra y salto de rana. Durante la noche también hicieron que se arrojara a una pileta con agua sucia y helada. La fiesta siguió pero los tres cadetes fueron a sus habitaciones donde se desmayaron. Matías Chirino fue descubierto allí a las seis de la mañana en un colchón en el piso, todo vomitado y sin vida. 

La querella de la familia presentó un largo escrito pidiendo una nueva autopsia para que se hiciera en el Instituto Médico Forense de Córdoba, y el secuestro de los celulares de los nueve suboficiales porque allí estarían las comunicaciones sobre la fiesta de «bautismo». El fiscal Aníbal Fabián Martínez tomó declaraciones a los dos subtenientes que estuvieron con Matías Chirino, a la enfermera que los atendió y a la soldado voluntaria que encontró todo el local del evento destrozado. Durante la feria judicial de invierno se realizaron todas las medidas solicitadas, excepto la nueva autopsia.

En el requerimiento de la fiscalía al que accedió este diario se estableció que:

* Entre los imputados hay miembros del Ejército de diferentes rangos: subtenientes, tenientes y capitanes. Facundo Luis Acosta, Claudia Daniela Cayata, Gerardo Sebastián Bautista, Franco Damián Grupico, Emmanuel Exequiel Aguilar, Darío Emanuel Martínez, Claudio Andrés Luna, Hugo Reclus, Martínez Tarraga y Rubén Darío Ruiz.

* El Subteniente Acosta instruyó en forma arbitraria a Chirino para que se presentara dos días antes de lo previsto «con el fin incito de celebrar, lo que la querella y los soldados Meza y Chaile denominaron como ‘bienvenida, bautismo y/o ritual de iniciación’, al indicarle que debía invitar a una cena tanto a él como sus camaradas. Lo maltrató al ordenarle que ingiriera bebidas alcohólicas y que se sumergieran a la pileta con agua sucia y a bajas temperaturas, para finalmente cuando perdió el conocimiento, dejarlo en un colchón colocado sobre el suelo de la habitación, destapado y sin ningún medio de calefacción». Los demás imputados habrían participado de estas acciones o no las habrían impedido.

* Todo tuvo lugar en el interior del Casino de Oficiales del Grupo de Artillería de Monte 3 ubicado sobre el km 10 de la ruta 117 de la localidad de Paso de los Libres, provincia de Corrientes, el día 19 de junio de 2022, entre las 00:30 y las 06:30 cuando la enfermera Sargento Clara Margarita Fernández notó que el occiso se hallaba inconsciente sin presentar signos vitales y lo trasladó al hospital San José de esta ciudad, donde la doctora Gloria Gallardo constató la muerte de Chirino, alrededor de las 07:00. 

* El fallecimiento tiene relación de causalidad con los maltratos que aquellos le dispensaron prevaliéndose de la autoridad que tenían sobre Chirino, como también sobre los Subtenientes Rufino Ezequiel Meza y Jorge Manuel Chaile, en el marco de la reunión denominada “bienvenida, ritual y/o bautismo de iniciación” que se celebró en el quincho del casino de oficiales entre las 00:30 hrs. del día 18 de junio de 2022 y las 00:30 hrs. del día 19 de junio de 2022, cuando los subtenientes Chirino, Chaile y Meza se descompensaron producto de la ingesta continua de bebidas alcohólicas, que los oficiales jerárquicos le ordenaron consumir».

* Les ordenaron que dejaran sus teléfonos celulares sobre la mesa para que no contaran lo que ocurría.

* El suceso se encuadraría prima facie en el delito de homicidio simple en perjuicio de Matías Chirino, y el delito de abuso de autoridad en perjuicio de Jorge Chaile y Rufino Meza.

* En uno de los audios de los mensajes entre los imputados dijeron: “No se puede parar, hay uno que no se quiere ir a dormir imagínese, hay uno que ya se cayó ahí y bueno murió digamos (risas), así que el otro también está durmiendo y uno que no se quiere dormir todavía así que, más que limpiar van a hacer desastre acá”.

El de Chirino no es el único caso de finales dramáticos para los rituales castrenses. A principios de julio, el cabo Michel Natanael Verón, de 26 años, sufrió el desplazamiento de dos vértebras tras participar de un almuerzo en el Club de Suboficiales del Ejército en Apóstoles, Misiones, donde se realizó un bautismo a los cinco egresados que se iban a incorporar al Regimiento de Monte 30.



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