22/05/2024

Mauricio Macri y Patricia Bullrich jugaron a las escondidas en La Rural | Evitaron cruzarse en ExpoAgro, en plena tensión interna del PRO



Casi como en un movimiento calculado, Mauricio Macri y Patricia Bullrich pasaron por ExpoAgro, pero no se cruzaron por minutos. Los dos comieron en el restorán central de La Rural, pero por una diferencia de tiempo escasa no se vieron las caras. Son dos que siguen sin hablarse y con diferencias serias dentro del PRO. El ex presidente sí se encontró con María Eugenia Vidal y con el jefe del gobierno porteño, Jorge Macri. Junto a ellos, dijo que su plan -una vez que asuma como presidente del PRO- es «reorganizar el partido». Como viene publicando este diario, esa reorganización puede implicar la salida de Horacio Rodríguez Larreta y no está claro si de Bullrich también.

El expresidente se movió a sus anchas en la exposición rural. De hecho, incluso se permitió sugerirle a Javier Milei que avance en desarmar retenciones: «El sector tiene una gran potencialidad y el Gobierno lo sabe, así que esperemos que vayan desafectando los impuestos«, le sugirió. «El Gobierno lo sabe. Sabe que es un impuesto muy dañino que hay que eliminar lo antes posible. Espero que todos tengamos la paciencia y se acompañe,
pero claramente el campo necesita desregular, tener mejor
infraestructura, mejor logística y menores impuestos para generar más
trabajo y más exportaciones», aseguró Macri que en su gobierno eliminó retenciones los dos primeros años, pero luego las volvió a subir.

Yo, presidente

Macri ya está en las vísperas de asumir la conducción del partido, pese a las resistencias de Larreta y Bullrich. Y se explayó largamente sobre lo que piensa hacer desde ahí: “Vamos a ayudar a ordenar la vuelta del partido, a volver al
espíritu, el espíritu con el cual entramos a la política, tratando de
incomodar a los partidos resistentes, generando una visión distinta con
un foco fundamentalmente en la gente”. Parte de terminar con el «desorden» que le deja Bullrich es volver a alinear a todos los sectores del PRO, que hoy están divididos en al menos tres espacios.

Uno de los desafíos de Macri es que no se le vayan los díscolos. O que, si se van, como podría ser el caso de Larreta, se lleven lo menos posible del PRO. 

En las últimas horas, se cruzaron públicamente Larreta y Bullrich. El exjefe de gobierno dijo que no quiere entregarle el PRO a Milei. La ministra de Milei dijo que Larreta se va a quedar solo políticamente. Consultado sobre esa disputa, Macri trató de mostrarse como un líder componedor: “Trabajamos para volver a estar juntos pero no voy a quedar en comentarios puntuales. Vine a visitar a la gente del campo que merece siempre todo nuestro apoyo”.

Macri también se refirió a la convocatoria de Milei a los gobernadores para discutir un acuerdo fiscal a cambio de que le voten la Ley Ómnibus. El expresidente volvió a apoyar esta iniciativa, con tono autoreferencial: “Digamos que en los tiempos que me tocó a mí gobernar no tuve esa colaboración, pero espero que todos estemos crecidos, madurados, entendidos, que si seguimos haciendo más de lo mismo nos va a ir igual de mal que nos ha ido en los últimos 40 años, así que hay que hacer algo diferente. Espero que todos se pongan de acuerdo en cómo hacer de la Argentina un país normal”.

Y de paso aprovechó para cuestionar al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que puso condiciones para un acuerdo: “Lamento que la provincia de Buenos Aires decida no ir porque vos tenés
que ir aunque no estás de acuerdo
. Porque si no estás de acuerdo, tenés
que plantearlo en la reunión y en definitiva, yo tengo gobernar
para todos los porteños, el presidente para todos los argentinos, el
gobernador de la provincia, para todos los bonaerenses, o sea, no para
un sector, no para una idea”.

Bullrich prescindente

Así como Macri tenía mucho interés en promocionar su llegada a la presidencia del PRO, Bullrich se mostró contrariada y no quiso abordar el tema. Cuando un periodista de la agencia Noticias Argentinas le preguntó por el PRO, dijo directamente que no iba a hablar de esa cuestión.

Bullrich le dedicó sus principales dardos a Larreta, pero su mayor inquina es con Macri, a quien no ve la forma de apartar de la presidencia del partido. Con el expresidente a la cabeza del PRO, ella pierde valor ante Milei, dado que no puede garantizarle una alianza con el partido amarillo sin que pase por una negociación con Macri. Lo curioso es que tanto Macri como Bullrich parecen avisorar un frente con Milei, dado que ya comparten el mismo electorado. Solo que Macri quiere una negociación donde pueda imponer condiciones.

Esquivado el espinoso tema del PRO, Bullrich se dedicó a hablar de un programa de seguridad para las rutas y afirmó: “El campo está de pie y vamos a lograr que la Argentina salga adelante todos juntos”. Una frase de ocasión, que eludió los pedidos concretos de Macri para que se eliminen las retenciones a las exportaciones.



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